El Pino de Monterrey, Radiata o Insigne se ha introducido en el sudoeste de Europa, Nueva Zelanda, sudoeste de Australia, Chile, Brasil y Sudáfrica. Fue introducido en Chile a finales del siglo XIX, logrando adaptarse exitósamente al clima y
suelo del país, inclusive alcanzando crecimientos superiores y, en menor tiempo, a los de su región de origen. En Chile existen más de 1,4 millones de hectáreas plantadas con esta especie, sustentando cerca del 80% del abastecimiento industrial
de la madera. En España es muy frecuente en repoblaciones efectuadas en zonas de baja altitud del norte, especialmente en Euskadi, Asturias, Cantabria, Galicia y Navarra.
Es un árbol de talla media a elevada, de aproximadamente 30 m de altura. Especie de crecimiento rápido, ya que alcanza diámetros de más de 50 cm en aproximadamente 30 años. Posee una copa aplanada o abovedada en su madurez, con ramas
inferiores extendidas. Con la corteza de color negro, se diferencia del resto de las 110 especies de pino del planeta, por tener las acículas agrupadas en grupos de tres, largas (7-15 cm), finas y de color verde brillante. Conos, piñas o estróbilos largos (7-15 cm x 5-8 cm), en grupos de 2-5, muy asimétricos, con apófisis de las escamas muy prominentes. Es una especie muy atacada por la procesionaria y otras plagas.
Gusta de climas suaves litorales con abundante humedad atmosférica. Tolera un limitado período de sequía pero no resiste los fríos ni las heladas. Prefiere los suelos arenosos, profundos y ácidos, así pues, no tolera los estratos muy calizos.
Resiste bien el viento, razón por la que con frecuencia se utiliza como cortavientos. En condiciones óptimas es muy rentable, por lo que su uso se ha difundido extensamente en la industria maderera y en la construcción de casas. La madera de pino insigne posee cualidades técnicas que la hacen muy apetecida en la industria de la celulosa, donde resulta muy atractiva por su fibra larga. Se utiliza en la fabricación de cartones, cartulinas y papeles de resistencia (periódicos y embalaje). Asimismo, también se utiliza en la entibación de minas.








